Coincidimos un día charlando entre todos los colaboradores de esta sesión en que nos movemos en un mundo en el que, a menudo, solo hay un tipo de mujer, una mujer en la que nos gustaría vernos más identificadas y no lo conseguimos. Pensamos que nuestro campo estaba huérfano de mujeres que no necesiten más acompañamiento que si mismas, mujeres fuertes, no tan jóvenes como lo que acostumbramos a ver en revistas, no tan sumisas, no tan “objeto”. Queríamos a mujeres inusuales haciendo cosas comunes. Así que un equipo de 4 mujeres y un hombres extraordinarios quisimos juntarnos y ceder nuestro trabajo con un objetivo común: ensalzar la feminidad particular que cada uno llevamos dentro y plasmarla en una sesión de fotos vibrante y libre, en el que cada uno diese rienda suelta a ese espíritu de otros tiempos que nos da alas para seguir trabajando cada día.
El resultado de esta sesión fue variando según el día avanzaba. Empezó discretamente sobre una línea dulce, sutil y arraigada a la tierra, y siguió con contrastes de luz y tejidos acariciando los rasgos marcados de la modelo con un maquillaje que se descubrió como un allegro ma non troppo que iría in crescendo a lo largo del día, guiándonos hacia una diosa salvaje salida del mar, vibrante poderosa e imponente para recordarnos que somos la mujer que queremos ser, la novia soñada y la madre protectora siempre, en cualquier situación. Digan lo que digan, seamos como seamos.
Desarrollamos un texto que explicase ese ir y venir de cosas que nos movieron y nos llevaron a aportar cada uno lo mejor de si y poder tener una sesión tan potente como a la vez delicada como la que presentamos:

“Somos musas. Las madres de todas las culturas, la protección, el abrazo de grandes hombres y mujeres, de todos los infantes. Somos el brillo de millones de estrellas en una noche muy oscura. Somos nosotras, de todos los colores, de todas las culturas y religiones las que navegamos en un mar salvaje y tormentoso, y aun así, después de sobrevivir a la adversidad brillamos con luz propia y surgimos de las profundidades como un torbellino humano.

Somos diosas. De nuestras propias casas, nuestros pensamientos y nuestras acciones. Todas diferentes, todas indómitas o tal vez todas sumisas. Todas mártires con las manos abiertas al cielo mientras soñamos en parajes terrenales donde evadir el alma.

Somos amaneceres. Rayos de luz brillantes por encima de ese mar tan nuestro, por encima de esas montañas inescalables. Una esperanza hecha sutileza que reside en los corazones de aquellos que nos acompañan en el viaje.

Somos mujeres. Somos buenas y mala. Somos nosotras. Somos capaces y estamos capacitadas. Pura energía vital que se nos escurre de entre los dedos con cada una de nosotras muerta. Somos salvaje delicadeza llena de ganas. Nadie puede decirnos dónde llegar, nadie puede limitar nuestras ganas, ni nuestra fuerza, ni siquiera nuestra alma.
Mujeres! seamos una, dulce, rabiosa, amable o llena de ira. Seamos mil abrazos nunca compartidos, mil besos mal dados, porque en nuestra debilidad reside nuestra fuerza, nuestras ganas, nuestro todo.”

Vestidos: Atelier Tuneu
Maquillaje: El Taller Lourdes Bonet
Modelo: Esperança Urdeix
Flores: Oh Fleurs!
Film foto & suport: Joan Diví
Foto: Lucía Meler, El Dia De

 

Leave A

Comment